Naciones Unidas condenó este miércoles el ataque con misil balístico contra un almacén de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) en la ciudad ucraniana de Dnipro. En el ataque murieron dos trabajadores humanitarios, según informó el portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric.
“En el ataque quedaron destruidos una gran cantidad de suministros de ayuda humanitaria, entre ellos mantas y kits de higiene, por un valor superior al millón de dólares. El ACNUR y las ONG con las que colabora tenían previsto distribuir estos suministros entre los evacuados y en otros centros de acogida y de tránsito, así como entre las personas cuyas viviendas han resultado dañadas”.
La representante de ACNUR en Ucrania calificó el bombardeo como un acto “horrible” y denunció que instalaciones y trabajadores humanitarios siguen siendo alcanzados en medio de la guerra.
Según autoridades ucranianas, al menos 12 civiles murieron y más de 90 resultaron heridos en ataques registrados en las últimas 24 horas en varias regiones del país.
La ONU también alertó de daños a infraestructura civil y cortes eléctricos en seis regiones de Ucrania.