Uno de los países más afectados ha sido Mozambique, donde 400.000 personas se ha visto afectadas por las inundaciones.
“Mozambique se está convirtiendo, lamentablemente, en una especie de campeón climático, con mucha experiencia en este tema”, dijo Xavier Creach, representante en el país africano de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
“Las personas con las que hemos hablado nos han contado que, como consecuencia de las inundaciones, ya han sufrido dos plagas de mosquitos en los últimos 15 años, y cada vez que hay inundaciones pierden sus casas, pierden sus pertenencias, pierden sus medios de vida y sus tierras de cultivo sufren graves daños”, añadió.
Para ayudar a todas estas personas, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas está ampliando sus operaciones con el objetivo de proporcionar ayuda alimentaria vital a 450.000. Esta agencia de la ONU necesita urgentemente 32 millones de dólares para proporcionar ese auxilio.
Estas inundaciones se producen solo unos meses después de que los mozambiqueños se recuperaran de la peor sequía de su historia reciente.