La Organización Meteorológica Mundial ha informado que ha sido un mes con récords de calor, frío e inundaciones. Lo que ha llevado a sus responsables a hacer un nuevo llamamiento para invertir en sistemas de alerta temprana.
Mientras Australia y Sudamérica sufrían olas de calor y mortales incendios, con temperaturas que rozaron los 50 grados, una masa de aire ártico provocaba tormentas de nieve históricas en Norteamérica, Europa y Rusia. En paralelo, lluvias torrenciales causaban inundaciones catastróficas en el sureste de África.
La secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial, Celeste Saulo, vincula estos fenómenos con el calentamiento global, que hace los eventos extremos más frecuentes e intensos, y destacó que las muertes por desastres son seis veces menores en países con buenos sistemas de alerta temprana.
Los científicos confirman que el cambio climático hizo que la reciente ola de calor en Australia haya casi 2 grados más caliente que en circunstancias normales, y multiplicó por 1,4 la intensidad de las lluvias en el sur de África.