Un nuevo informe de ONUSIDA muestra que los recortes de financiación, el retroceso en derechos humanos y la falta de inversión en prevención podrían revertir décadas de avances contra el VIH.
Según la agencia, la asistencia internacional para el desarrollo cayó un 23% en 2025, el descenso más pronunciado registrado. Las pruebas de VIH bajaron un 22% en contextos de alta carga y el acceso a la PrEP, un medicamento preventivo, cayó un 38% en 62 países.
ONUSIDA recordó que desde 2010 las muertes relacionadas con el sida se han reducido un 56% y las nuevas infecciones un 43%, pero advirtió que casi nueve millones de personas siguen sin tratamiento.
La agencia pidió mantener la inversión, proteger los derechos humanos y colocar a las comunidades en el centro de la respuesta, antes de la reunión de alto nivel sobre VIH/SIDA que celebrará la Asamblea General este mes.