La World Travel & Tourism Council (WTTC) presentó su nuevo informe global “Accelerating Travel & Tourism Recovery - Global Evidence from Four Decades of Crises”, un estudio que analiza más de 40 años de eventos internacionales y concluye que el turismo mantiene una capacidad estructural de recuperación incluso frente a escenarios extremos.
El reporte fue lanzado durante el primer Leadership Cruise organizado por el WTTC en Egypt, a bordo del crucero Crystal Serenity mientras atravesaba el Canal de Suez, en un evento que reunió a ministros, ex jefes de Estado y CEOs del sector turístico global.
Desarrollado junto a Chemonics International y la George Washington University Business School, el informe analiza 100 grandes eventos de crisis y concluye que ningún destino sufrió un colapso turístico permanente una vez superada la situación crítica.
El turismo volvió a crecer tras la pandemia
Uno de los principales ejes del informe es la recuperación posterior al COVID-19, considerado el mayor impacto global de la historia moderna para la industria turística.
Según los datos del WTTC, los viajes internacionales pasaron de una caída del 72% en 2020 a recuperar 1.470 millones de llegadas internacionales en 2024, alcanzando nuevamente los niveles registrados antes de la pandemia.
Además, el gasto internacional de los viajeros llegó a un récord histórico de USD 2,02 billones en 2025.
El estudio también recuerda que después de la crisis financiera global de 2008, el turismo internacional logró recuperarse en apenas dos años y volvió rápidamente a marcar cifras récord de viajeros y consumo.
Para el WTTC, estos antecedentes demuestran que las crisis no necesariamente frenan el crecimiento del sector a largo plazo, sino que muchas veces impulsan procesos de transformación, modernización e inversión.
El rol del liderazgo y la coordinación
El informe señala que la velocidad de recuperación depende principalmente de las decisiones tomadas por gobiernos y empresas durante los períodos de crisis.
Entre los factores más importantes aparecen la coordinación público-privada, la comunicación clara hacia los viajeros, el sostenimiento de la conectividad aérea y el apoyo financiero a pequeñas y medianas empresas turísticas.
La investigación identifica cuatro pilares centrales para fortalecer la resiliencia del sector:
restaurar la confianza de los viajeros,
garantizar la continuidad de las empresas,
asegurar respuestas institucionales rápidas,
y promover transformaciones estructurales a largo plazo.
Además, recomienda utilizar los períodos de crisis para impulsar nuevos modelos de crecimiento más sostenibles y diversificados.
La presidenta y CEO del WTTC, Gloria Guevara, aseguró que el informe busca enviar “un mensaje claro y basado en evidencia” sobre la fortaleza de la industria turística global.
“El turismo siempre se recupera. Incluso después de las crisis más severas, las personas continúan viajando y los destinos vuelven más fuertes”, afirmó.
Por su parte, Anna Slother, presidenta de Chemonics International, destacó la importancia de proteger a las pequeñas empresas y comunidades locales durante las etapas más críticas, mientras que Ibrahim Osta subrayó que los destinos que logran mejores resultados son aquellos que combinan liderazgo político, coordinación institucional y apoyo sostenido al sector privado.
Actualmente, según cifras del WTTC, el turismo representa USD 11,6 billones para la economía mundial y genera 366 millones de empleos, equivalentes a uno de cada nueve puestos de trabajo en el planeta.
Fuente: World Travel & Tourism Council