Las condiciones de vida en los campamentos de desplazados de Gaza se han vuelto insalubres. La agencia para los refugiados palestinos, UNRWA, alertó de que la sarna, los piojos, las pulgas y las ratas proliferan en los refugios colectivos debido a la sobrepoblación, la deterioración de los sistemas de saneamiento y la escasez de productos de higiene.
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) informó que el 80% de los más de 1600 sitios de acogida evaluados presentan una presencia frecuente y visible de roedores y plagas, y las enfermedades de la piel están muy extendidas en casi la mitad de ellos.
Las agencias humanitarias han distribuido miles de kits de higiene y agua, pero advierten que las autoridades israelíes deben autorizar la entrada de pesticidas para resolver el problema de raíz.
Además, UNRWA se ha visto obligada a reducir el funcionamiento de sus generadores por falta de piezas de repuesto, lo que pone en riesgo los servicios esenciales para la población vulnerable.