La resistencia a los antimicrobianos, incluidos los antibióticos, representa una importante amenaza a largo plazo para la salud humana.
Sin embargo, se prevé que el uso de antimicrobianos en la ganadería aumente casi un 30% para 2040 en comparación con 2019, impulsado por la creciente demanda de alimentos de origen animal y la intensificación de la producción.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, publicó este miércoles un informe que advierte sobre las consecuencias de no actuar frente a esta tendencia.
El documento destaca que, aunque el uso de antimicrobianos como promotores del crecimiento puede generar ganancias de productividad a corto plazo, las pérdidas económicas y productivas derivadas del aumento de la resistencia son mucho mayores a largo plazo.
Según la FAO, la eficacia de los antimicrobianos debe considerarse un bien público mundial, por lo que es necesario impulsar políticas que reduzcan su uso innecesario y fomenten alternativas sostenibles.
El informe estima que se necesitarían al menos 28.400 millones de dólares para financiar la transición hacia medidas como la vacunación, la bioseguridad, los servicios veterinarios y mejores prácticas de manejo ganadero.