Una comisión de investigación de la ONU presentó un informe escalofriante sobre Sudán del Sur, concluyendo que los líderes políticos y militares están desmantelando sistemáticamente el acuerdo de paz de 2018 y llevando a la nación hacia una guerra a gran escala y crímenes atroces.
El informe documenta que las fuerzas gubernamentales han llevado a cabo ataques generalizados y sistemáticos contra civiles, incluyendo asesinatos ilegales y bombardeos aéreos indiscriminados y desproporcionados contra hogares e instalaciones médicas, en violación del derecho internacional humanitario. Estas acciones, que pueden constituir crímenes de guerra y de lesa humanidad, se han dirigido especialmente contra comunidades vinculadas a la oposición, principalmente nuer, con un claro componente étnico.
La Comisión también documentó el secuestro y reclutamiento forzoso de niños y jóvenes por el ejército, así como violencia sexual relacionada con el conflicto. Los principales líderes político-militares responsables gozan de impunidad. La Comisión denuncia además la detención arbitraria de líderes de la oposición, incluyendo al primer vicepresidente, desde marzo de 2025, sin cargos durante más de cinco meses y sin acceso a abogados, en un proceso viciado por la interferencia ejecutiva.
El organismo urgió a los países vecinos a presionar al partido gobernante para que detenga las ofensivas militares y libere a los detenidos, advirtiendo que Sudán del Sur corre el riesgo de un colapso total del Estado.