Los precios internacionales de los alimentos se mantuvieron prácticamente estables en mayo, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Sin embargo, el organismo advirtió de un aumento significativo en el costo de los cereales, impulsado por factores climáticos y el encarecimiento de combustibles y fertilizantes.
El índice de precios de los cereales subió un 2,6% respecto a abril. El trigo registró uno de los mayores incrementos debido a las previsiones de cosechas más reducidas en importantes países exportadores, entre ellos Estados Unidos. También aumentaron los precios del maíz y el arroz.
La FAO señaló que la incertidumbre en rutas comerciales estratégicas, como el estrecho de Ormuz, podría reducir el uso de fertilizantes y ejercer una presión adicional sobre los precios de los alimentos.
Por el contrario, los aceites vegetales registraron una caída de casi el 5%, mientras que los productos lácteos bajaron ligeramente. El azúcar fue la excepción, con un aumento del 7,5%, impulsado por preocupaciones sobre futuras cosechas en Brasil, India y Tailandia.