El Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk, presentó hoy su informe global ante el Consejo con un diagnóstico contundente. Advirtió que la amenaza y el uso de la fuerza para resolver disputas son cada vez más frecuentes y se están normalizando. El número de conflictos armados casi se ha duplicado desde 2010, hasta alcanzar unos 60, y los ataques contra civiles han aumentado casi un tercio.
"La guerra es un desierto para los derechos humanos, literalmente, y (también lo es) para las personas que lo sufren. No debemos volver a la violencia como principio organizador. Es desconcertante que los líderes políticos no estén tomando medidas urgentes para revertir estas tendencias. En lugar de eso, algunos de ellos están atacando a las instituciones diseñadas para protegernos: las Naciones Unidas, la Corte Internacional de Justicia, la Corte Penal Internacional, este Consejo y sus mecanismos", declaró Türk.
El Alto Comisionado denunció violaciones flagrantes del derecho internacional en Sudán, Ucrania, el territorio palestino ocupado y Myanmar. Advirtió sobre la carrera de armas nucleares y la ausencia de límites vinculantes a los arsenales de Rusia y Estados Unidos. También alertó sobre el uso de sistemas de inteligencia artificial en conflictos armados y el peligro de que las tecnologías digitales invadan la intimidad y socaven procesos democráticos.
Türk llamó a forjar una Alianza Global por los Derechos Humanos que represente a la "mayoría silenciosa" que busca un mundo más justo y pacífico.