Migrantes, refugiados y solicitantes de asilo en Libia enfrentan violaciones sistemáticas y generalizadas de derechos humanos.
Un informe publicado por la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos y la misión de la ONU en el país advierte sobre asesinatos, torturas, violencia sexual, trata de personas y detenciones arbitrarias.
“El informe revela que los migrantes son detenidos y secuestrados por redes criminales de tráfico de personas, a menudo vinculadas a las autoridades libias y a redes criminales en el extranjero. Describe cómo son separados de sus familias, arrestados y trasladados a centros de detención sin el debido proceso, a menudo a punta de pistola, en lo que equivale a una detención arbitraria. Durante su detención, los migrantes son sometidos habitualmente a violaciones y abusos horribles”, denunció el portavoz de la ONU, Stephane Dujarric, en una rueda de prensa.
El informe describe un “modelo explotador” que se ha normalizado y convertido en práctica habitual.
Naciones Unidas alertó sobre la urgente necesidad de proteger a las personas en situación de vulnerabilidad y poner fin a estos abusos.