Los ataques contra infraestructuras civiles están prohibidos por el derecho internacional humanitario, subrayó este jueves el Alto Comisionado para los Derechos Humanos, quien hizo un llamamiento a Rusia para que cese inmediatamente los ataques contra la infraestructura energética de Ucrania.
En un comunicado, Volker Türk señaló que esos ataques están privando de calefacción, agua y electricidad adecuadas a una población civil de por sí muy castigada. En Ucrania, la población se enfrenta a uno de los inviernos más fríos de los últimos años, con temperaturas que alcanzan los 20 grados centígrados bajo cero.
El comunicado ha sido emitido tras otro ataque a gran escala la noche del miércoles. Según el portavoz de la ONU, cientos de miles de civiles se despertaron sin electricidad ni calefacción.
“Durante la noche otro ataque a gran escala en todo el país dañó la infraestructura energética en Kyiv y las ciudades de Járkov y Odesa. Cerca de 5000 edificios residenciales de varios pisos se han quedado, una vez más, sin calefacción. En Odesa, los ataques interrumpieron el suministro de agua a casi 300.000 residentes”, declaró Stephane Dujarric.
Türk se refirió también a aulas sin calefacción que han obligado a cerrar las escuelas y a las dificultades de acceso a la atención médica como consecuencia de la falta de energía.
Personas mayores y las personas con discapacidad se han visto atrapadas en los pisos superiores de los edificios de apartamentos, sin poder bajar a pie.
Cuando consiguen restablecer el suministro eléctrico, nuevos ataques sumen zonas enteras de nuevo en la oscuridad, lamentó el Alto Comisionado.