Un nuevo informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) alerta sobre el fraude en los mercados de pescado a nivel mundial y presenta herramientas para combatirlo.
Según el estudio, hasta un 20% del comercio de productos pesqueros podría estar sujeto a algún tipo de engaño, mucho más que en los sectores de carne o frutas y verduras.
El fraude pesquero incluye prácticas como la adulteración, sustitución de especies, etiquetado incorrecto y falsificación de productos. Estas acciones pueden poner en riesgo la biodiversidad, la salud humana y la economía.
Entre los ejemplos citados, destacan el etiquetado de tilapia como pargo rojo, o el agregado de agua para aumentar el peso del pescado.
El informe recomienda estandarizar el etiquetado, incluir nombres científicos y mejorar la trazabilidad de los productos. Asimismo, destaca iniciativas exitosas en países como Italia, Argentina y Estados Unidos, donde programas educativos y pruebas periódicas han logrado reducir significativamente el etiquetado incorrecto.
FAO enfatiza que la participación del sector privado y la cooperación internacional son claves para prevenir y erradicar el fraude alimentario.