Cincuenta y tres migrantes, entre ellos dos bebés, han fallecido o están desaparecidos tras el naufragio de una embarcación frente a las costas de Libia.
Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la embarcación volcó el viernes pasado en las gélidas aguas del Mediterráneo central, al norte de la ciudad costera de Zuwara.
Se trata del último incidente mortal que afecta a personas vulnerables en tránsito, que a menudo son maltratadas y víctimas de la trata por parte de bandas de traficantes.
Los supervivientes explicaron que la embarcación transportaba a migrantes y refugiados de varios países africanos. Había zarpado alrededor de las 11 de la noche del jueves y comenzó a hacer agua seis horas más tarde, antes de volcar.
Aún se desconoce el destino de los viajeros, pero muchas embarcaciones que salen de Libia ponen rumbo a la isla italiana de Lampedusa, situada a unos 350 kilómetros.
Solo en enero se ha informado de la muerte o desaparición de al menos 375 personas en el Mediterráneo central.