La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) expresó profunda preocupación por varios naufragios ocurridos en el Mediterráneo Central en los últimos días, en los que se teme que cientos de personas estén desaparecidas o hayan perdido la vida.
Las operaciones de búsqueda y rescate se vieron gravemente afectadas por el mal tiempo, incluido el ciclón Harry.
En Lampedusa, Italia, se confirmaron tres muertes, entre ellas las de gemelas de un año, víctimas de hipotermia, y un hombre fallecido tras su llegada. Sobrevivientes informaron que otra embarcación, que zarpó al mismo tiempo desde Sfax, Túnez, no llegó a destino y podría haber naufragado, mientras que en Tobruk, Libia, se teme la muerte de al menos 51 personas.
La OIM advierte que estas tragedias evidencian los riesgos extremos de las redes de tráfico y trata de migrantes, que operan con impunidad y envían personas en barcos sobrecargados e inseguros.
La organización instó a la comunidad internacional a reforzar la