En un mercado laboral marcado por la transformación digital, la automatización y el cambio constante, la educación superior enfrenta un reto clave: formar profesionales capaces de adaptarse, aprender y responder a las nuevas demandas del mundo del trabajo.
En el marco del Día Mundial de la Educación, la Corporación Universitaria Iberoamericana (IBERO) identifica cinco capacidades clave que hoy están marcando la diferencia en la empleabilidad:
- Adaptabilidad y aprendizaje continuo: Las empresas buscan profesionales capaces de ajustarse a entornos cambiantes, aprender rápido y desaprender prácticas obsoletas. La capacidad de reinventarse se ha convertido en un activo central frente a mercados laborales cada vez más dinámicos.
- Comunicación y trabajo colaborativo: La comunicación asertiva, la escucha activa y el trabajo en equipo siguen siendo algunas de las habilidades más valoradas. Los empleadores destacan que muchos perfiles técnicos fracasan no por falta de conocimiento, sino por debilidades en relacionamiento y trabajo interdisciplinario.
- Pensamiento crítico y toma de decisiones: Más allá de ejecutar tareas, las organizaciones requieren personas que analicen contextos, cuestionen, propongan soluciones y tomen decisiones con criterio. El pensamiento crítico es clave en escenarios donde la automatización y la inteligencia artificial ya hacen parte del día a día.
- Ética, responsabilidad y actitud frente al trabajo: Los empresarios coinciden en que la actitud marca la diferencia. Valores como la responsabilidad, el compromiso, la coherencia y la apertura a la retroalimentación influyen directamente en los procesos de selección, permanencia y desarrollo del talento.
- Resiliencia y gestión emocional: La capacidad de manejar la frustración, aprender del error y sostener la motivación es especialmente relevante en las primeras etapas de la vida laboral. La salud mental y el bienestar emocional emergen como factores estratégicos para la empleabilidad sostenible.
“Hoy el título sigue siendo importante, pero ya no es suficiente. El mercado laboral exige capacidades concretas que se desarrollan a lo largo del proceso formativo y que conectan la educación con la realidad profesional”, destaca Ricardo Gomez, rector de la IBERO.
El hecho de que 8 de cada 10 estudiantes trabajen mientras estudian ha llevado a la institución a fortalecer modelos académicos que integran formación, experiencia laboral y desarrollo de habilidades transversales, preparando a los estudiantes para un entorno laboral en constante evolución.
Actualmente, el 79,8% de los egresados de la IBERO caracterizados en 2025 se encuentran vinculados laboralmente, una cifra que refleja la importancia de una formación conectada con la realidad del mercado.