Un estudio realizado por la Corporación para el Desarrollo de la Seguridad Social (CODESS) y la Universidad Externado de Colombia concluyó que la informalidad laboral se transmite entre municipios y regiones, mientras que la formalización del empleo no genera el mismo efecto de expansión territorial.
La investigación analizó el comportamiento del mercado laboral en ciudades intermedias y sus zonas de influencia, encontrando que el crecimiento económico no necesariamente se traduce en más empleo formal. Un ejemplo es Rionegro en Antioquia, donde la informalidad aumentó 7,24 puntos porcentuales entre 2018 y 2024, pese a ser una de las economías más dinámicas del país.
El estudio también encontró que solo el sistema integrado entre Bogotá y municipios de la Sabana como Chía, Zipaquirá y Facatativá presenta un efecto positivo de transmisión de la formalización laboral, asociado a una mayor articulación institucional, conectividad y capacidad de gestión pública.
Otro de los hallazgos relevantes es que estar formalizado no siempre significa estar plenamente protegido. Aunque aumentan los registros de afiliación, la cobertura efectiva de seguridad social en las ciudades intermedias permanece cercana al 74 %, evidenciando que la formalización contractual no siempre se traduce en acceso integral a pensiones, riesgos laborales y demás mecanismos de protección social.
La investigación advierte además sobre una profunda desigualdad de género en las zonas rurales, donde la brecha de informalidad entre hombres y mujeres supera los 22 puntos porcentuales, impulsada por las cargas de cuidado no remunerado y las limitaciones para acceder a mecanismos de protección social.
Para CODESS, los resultados demuestran que Colombia enfrenta un desafío estructural de formalización laboral que afecta a una parte significativa de su mercado de trabajo y que no puede resolverse mediante estrategias uniformes para todo el territorio nacional.
Por ello, CODESS y la Universidad Externado concluyen que las políticas de formalización laboral deben diseñarse con enfoque territorial, diferenciando las necesidades de cada región y articulando estrategias de empleo, seguridad social, desarrollo productivo, infraestructura y cuidado. La formalización sigue siendo un objetivo fundamental para ampliar la protección social y construir un desarrollo más incluyente para los trabajadores colombianos.