Los excesos alimentarios también pueden pasar factura a las mascotas
Publicado en 17/01/2026 11:05
Salud

Durante las épocas de celebraciones y cambios en la rutina, los excesos en la alimentación no sólo pueden afectar a las personas, también representan un riesgo serio para la salud de los perros y gatos. Uno de los cuadros más frecuentes y peligrosos asociados a este tipo de situaciones es la pancreatitis, una inflamación del páncreas que puede presentarse tras la ingesta de alimentos ricos en grasa y que, en casos graves, puede poner en riesgo la vida de los peluditos.

Y es que el páncreas produce insulina para regular el azúcar en la sangre y libera enzimas digestivas que procesan los alimentos. Cuando se presenta pancreatitis, estas enzimas provocan que el páncreas comience a “digerirse” a sí mismo. Este proceso genera dolor intenso e inflamación severa, con posibles complicaciones sistémicas si no se trata a tiempo.

De acuerdo al Dr. Carlos Cifuentes, médico veterinario de Pet Food Institute, “El detonante más común de un episodio agudo de pancreatitis es el consumo repentino de comidas con alto contenido graso: restos de la cena como la piel del pavo, aderezos con mantequilla, jugos de cocción, piel de cerdo, jamón o embutidos que suelen ser ofrecidos de forma ocasional o ingeridos de manera accidental, sin que los tutores dimensionen el riesgo que representan para el sistema digestivo de perros y gatos”.

El experto advierte que, si una mascota ha tenido acceso a este tipo de alimentos, es fundamental vigilar la aparición de síntomas como: 

  • Dolor abdominal agudo
  • Resistencia a que le toquen el vientre
  • Vómitos persistentes 
  • Letargo extremo
  • Pérdida total del apetito 
  • Postura en la que el animal eleva la parte trasera del cuerpo y baja el pecho para aliviar el dolor. 

La presencia de varios de estos signos debe considerarse una emergencia veterinaria.

¿Cómo evitarla?

La prevención sigue siendo la principal herramienta para evitar la pancreatitis en épocas de celebraciones o cuando se rompe la rutina alimentaria.

La recomendación clave es no ofrecer, bajo ninguna circunstancia, alimentos de la mesa a las mascotas, especialmente los ricos en grasa. Asimismo, es indispensable asegurar la correcta disposición de la basura después de reuniones o celebraciones, ya que perros y gatos pueden acceder a restos peligrosos si los desechos quedan a su alcance.

Otro aspecto fundamental es educar a familiares e invitados. Muchas personas creen que una pequeña porción “no hará daño”, por lo que informar de manera clara y firme sobre los riesgos de la pancreatitis puede evitar situaciones graves. 

Recuerda que las mascotas necesitan más de 40 nutrientes esenciales para mantenerse saludables, algo difícil de lograr únicamente con sobras o comida casera, por lo que optar por un alimento comercial de calidad, fabricado bajo altos estándares nutricionales, como los producidos en Estados Unidos, asegura una dieta completa, segura y balanceada que favorece la salud general y bienestar de tu peludo.

Ante la sospecha de que un perro o gato haya ingerido una cantidad excesiva de grasa o presente signos compatibles con pancreatitis, no se debe ofrecer más comida ni agua sin consultar previamente a un profesional. La atención veterinaria inmediata es clave, ya que el tratamiento suele requerir hospitalización, fluidoterapia intravenosa y manejo del dolor. Un diagnóstico temprano puede marcar la diferencia en el pronóstico y la recuperación de la mascota.

Fuentes

Comentarios

Chat Online