El Alto Comisionado para los Derechos Humanos se declaró "horrorizado" por la violencia surgida en Reino Unido tras un brutal ataque en Belfast y la difusión de imágenes de otro en Southampton.
Volker Türk denunció que diversos actores están instrumentalizando estos hechos para incitar al odio contra comunidades por razón de raza y etnia.
"La demonización y los chivos expiatorios son totalmente inaceptables", afirmó, e instó a los líderes políticos y a las plataformas digitales a asumir su responsabilidad para frenar los discursos que inflaman las tensiones.
"Los políticos y los líderes tienen una responsabilidad mayor a la hora de abstenerse de utilizar narrativas que inflaman las tensiones o estigmatizan a comunidades", señaló.