UTadeo en una experiencia interactiva para preservar patrimonio cultural de Vélez
Publicado en 11/06/2026 11:05
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En un contexto en el que muchas tradiciones culturales enfrentan el desafío de mantenerse vigentes y conectarse con las nuevas generaciones, ocho estudiantes de Diseño Industrial de la Universidad Jorge Tadeo Lozano desarrollaron una experiencia museográfica interactiva que transforma saberes tradicionales de Vélez, Santander, en un espacio de encuentro, memoria y aprendizaje.

El proyecto fue construido de manera colaborativa con la comunidad de bordadoras y portadores de tradición del municipio, reconocido por expresiones culturales como la guabina, la copla, el tiple y el bordado artesanal, elementos que hacen parte de la identidad cultural santandereana y del patrimonio inmaterial del país.

La iniciativa se desarrolló en el marco de ‘Tadeo en Territorio’, un modelo de aprendizaje-servicio de la Universidad que conecta a estudiantes y docentes con comunidades rurales para desarrollar proyectos de impacto social, cultural y económico.

En esta novena edición, el programa contó con el apoyo de Pelikano, la Gobernación de Santander y actores locales.

Como resultado, la experiencia quedó instalada de manera permanente en la Casa de la Cultura de Vélez, donde residentes, turistas y visitantes podrán descubrir el significado de estas manifestaciones culturales a través de recorridos interactivos, piezas de diseño y relatos construidos junto a la comunidad.

El diseño como herramienta para preservar la memoria

Para Johana Velandia, líder de Tadeo en Territorio, el proyecto surgió de la necesidad de documentar y visibilizar expresiones culturales que han trascendido los escenarios locales y representan una parte importante de la memoria colectiva del país.

"Vélez tiene elementos culturales que han trascendido los escenarios locales y, como parte de la inmersión con la comunidad, determinamos que era importante recoger estas memorias en una experiencia museográfica que relatara sus tradiciones", explica.

El proceso implicó un trabajo de investigación e inmersión en territorio, donde los estudiantes convivieron con habitantes, artistas y portadores de tradición para comprender el significado de prácticas culturales transmitidas de generación en generación.

Uno de los principales desafíos fue condensar la riqueza cultural de la región en una experiencia accesible para públicos diversos, sin perder la esencia de los relatos, símbolos y conocimientos que hacen parte de la identidad veleña.

Aprender del territorio para diseñar con propósito

Martin Mora Alvarado, Valentina Macias Fuquen, Camilo Andrés Marín Mila, Geronimo Cita Velandia, Karla Paola Pinto Jaime, Sofía Maldonado, Nicolás Monroy, Alejandra Ramírez, fueron los participantes en esta experiencia, quienes afirman que este proyecto transformó su manera de entender el papel del diseño en la sociedad.

"Lo más impactante fue ver lo arraigadas que están las tradiciones en las personas. Independientemente de si eran niños o adultos mayores, todos lucían con orgullo un legado que se mantiene vivo con el tiempo y que se comparte de generación en generación", señalaron.

Durante el proceso de cocreación descubrieron que el bordado, la copla y la guabina no eran expresiones aisladas, sino manifestaciones profundamente conectadas entre sí.

"Entendimos que el recorrido y las interacciones eran lo más importante para transformar toda esa información y lograr que la experiencia final fuera algo armónico, rítmico y memorable", explicaron.

Como parte del proyecto también se desarrolló una colección de joyas inspiradas en el territorio, concebidas como una interpretación contemporánea de los símbolos culturales de Vélez. Las piezas incorporan elementos de la flora local, reinterpretaciones de los tradicionales relicarios de cuello y referencias a la identidad de las bordadoras y habitantes del municipio.

La experiencia reafirmó para los estudiantes que el diseño puede ir más allá de la creación de objetos y convertirse en una herramienta para preservar la memoria, fortalecer la identidad cultural y generar nuevas formas de diálogo entre las comunidades y las nuevas generaciones.

Una alianza para salvaguardar el patrimonio cultural

La exposición fue inaugurada durante el Festival Nacional de la Guabina y el Tiple, uno de los encuentros folclóricos más importantes de Colombia y un escenario emblemático para la difusión de las tradiciones musicales y culturales de Santander.

Desde la Gobernación de Santander, Camila Daza, directora de Gestión y Relaciones Gubernamentales, destacó el valor de este tipo de iniciativas para fortalecer la apropiación del patrimonio cultural desde nuevos lenguajes y formatos.

"Es asombroso ver cómo los jóvenes promueven nuestra cultura y llevan con orgullo el conocimiento que encuentran en el territorio. Esto genera recordación de los oficios tradicionales, posiciona al departamento y dinamiza la economía local a través del turismo cultural", afirmó.

Más allá de una exposición, el proyecto demuestra cómo la colaboración entre comunidades, academia, empresa y sector público puede contribuir a la preservación de saberes tradicionales y a la construcción de nuevas formas de transmitir la memoria cultural colombiana.

La propuesta permanecerá abierta al público en la Casa de la Cultura de Vélez, un espacio que recibe cerca de 12.800 visitantes al año y que ahora suma una nueva experiencia para acercar a los visitantes al valor del bordado, la copla y la guabina como expresiones vivas de la identidad cultural del país.

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