El Consejo de Seguridad celebró una reunión de alto nivel, presidida por el presidente de Colombia, Gustavo Petro, para abordar la crisis en Oriente Medio. Al dirigirse a este órgano, el Secretario General fue tajante: la región se está hundiendo más en el caos y las consecuencias ya se sienten en todo el mundo, afectando mercados, rutas comerciales y los precios de los alimentos y los combustibles.
António Guterres condenó la escalada en Líbano, donde los ataques israelíes y de Hezbolá han causado la muerte de civiles, el desplazamiento forzado de más de un millón de personas y el asesinato de siete cascos azules de la ONU. Por ello, exigió una solución diplomática que respete la integridad territorial del Líbano, el desarme de Hezbolá y el fin de la ocupación.
Sobre Gaza, alertó de que, ocho meses después del alto el fuego, la violencia continúa a diario y el gobierno israelí ha declarado su intención de apoderarse del 70% de la Franja. Instó a la implementación plena del plan de paz integral y recordó que Gaza es y debe seguir siendo parte integral de un Estado palestino, advirtiendo que las operaciones humanitarias siguen gravemente restringidas.
Por su parte, el presidente colombiano Gustavo Petro indicó que "es la lucha por hidrocarburos lo que hace llevar los misiles sobre los pueblos, sobre bebés". Una lucha por el petróleo que relacionó, entre otros asuntos, con las necesidades de las superpotencias por controlar la inteligencia artificial.