Hay destinos que se construyen gracias al boom publicitario o mediático. Medellín tomó un camino distinto gracias a sus experiencias auténticas, fue apareciendo en los rankings antes de que muchos lo esperaran, acumulando reconocimientos en medios y plataformas que no necesitaban convencer a nadie. Hoy, el trabajo es sostener esa reputación y convertirla en flujo real de viajeros.
El 2025 fue, en ese sentido, un año difícil de superar. Condé Nast Traveler incluyó a Medellín en su lista de las diez mejores ciudades del mundo para ir a comer en 2026, un reconocimiento que llega respaldado por otro: Time Out l[GU1.1]a posicionó como el mejor destino gastronómico de Suramérica y el tercero a nivel mundial en 2025, tras encuestar a más de 18.500 residentes globales. TripAdvisor la ubicó en los Travellers' Choice 2025 – Lo Mejor de lo Mejor, un galardón que nace directamente de la experiencia de los visitantes. Forbes la recomendó como destino global para 2026, reconociendo su desarrollo urbano, agenda cultural y transformación social.
En el plano institucional, los resultados fueron igual de contundentes.[GU2.1] Medellín obtuvo la certificación DMAP, uno de los estándares internacionales más exigentes para la gestión de destinos turísticos, y forma parte de la Red de Ciudades Creativas de la UNESCO en la categoría Música, distinción que integra a la ciudad en el circuito global de territorios que hacen de la cultura un motor de desarrollo sostenible. A estos reconocimientos se le suma el de Capital Mundial del Libro para el año 2027. Destaca el compromiso de la ciudad con la lectura, la educación y el acceso al saber, respaldado por un crecimiento histórico en su red de librerías y bibliotecas.
Detrás de los premios hay números concretos. En el primer semestre de 2025, Medellín recibió 954.600 turistas, un crecimiento del 12,4 % frente al mismo periodo de 2024. De ese total, 546.000 fueron visitantes extranjeros. La ciudad es hoy el segundo destino más visitado por extranjeros en Colombia y registra cerca de 1,3 millones de turistas internacionales al año. Colombia, por su parte, cerró el período 2022–2025 con un incremento del 134 % en visitantes no residentes, según el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.
Lo que distingue a Medellín en ese contexto es la diversidad de razones por las que el viajero llega: cultura, gastronomía, negocios, deporte, transformación social o simplemente se deja sorprender. Un destino que no depende de un solo atributo para sostenerse en el mercado internacional.
"Trabajamos con el público especializado y también con instituciones internacionales, identificando cuál es el perfil de visitante que queremos atraer: personas que quieran venir, disfrutar e invertir en este destino", señaló Ana María López Acosta, secretaria de Turismo y Entretenimiento de Medellín.