La Oficina de Asuntos Humanitarios advirtió este martes sobre la intensificación de las hostilidades en el Líbano, donde reportan más víctimas, desplazamientos y necesidades humanitarias.
El portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, informó sobre nuevos ataques contra el sistema de salud y órdenes de evacuación.
“Unas 95.000 personas han huido a raíz de las repetidas órdenes de desalojo dictadas desde el pasado fin de semana. La atención sanitaria también sigue siendo blanco de ataques. Ayer, un doble ataque en la ciudad de Marakeh, en la provincia del Sur, habría causado la muerte de un paramédico. El 16 de mayo, un ataque alcanzó un centro de atención sanitaria en la ciudad de Qana, así como otras zonas cercanas al hospital de la provincia de Nabatieh”.
Desde el 2 de marzo, la Organización Mundial de la Salud ha registrado 169 ataques contra instalaciones y personal sanitario, con un saldo de 116 muertos y 263 heridos.
Pese a la violencia, los socios humanitarios han distribuido casi 10 millones de comidas, además de mantas y colchones. Sin embargo, la ONU advirtió que la respuesta sigue gravemente infrafinanciada y pidió más apoyo económico para mantener la ayuda.