Una misión reciente de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU en Al-Hasakah, en el noreste de Siria, ha documentado graves violaciones pasadas y actuales, incluyendo asesinatos, desapariciones forzadas y detenciones arbitrarias.
Durante cinco días, el equipo recogió testimonios directos de familias que buscan a sus seres queridos, entre ellos mujeres, hombres y niños desaparecidos mientras estaban detenidos, presuntamente por las Fuerzas Democráticas Sirias y fuerzas de la coalición internacional, según informó el portavoz de la ONU, Stephane Dujarric, en su encuentro habitual con la prensa.
“Reiteramos que debe hacerse justicia para las víctimas y que todas las partes que hayan cometido graves violaciones de los derechos humanos en Siria deben rendir cuentas”.
Además, en el sur del país, informes sobre un aumento de detenciones y restricciones de movimiento están elevando el riesgo para la población civil.
La organización también advierte que los planes para expandir asentamientos israelíes en los Altos del Golán ocupados deben detenerse.