Una evaluación realizada en más de 1600 campamentos de desplazados en Gaza revela que hay una presencia frecuente y visible de roedores y plagas, lo que afecta a casi un millón y medio de personas.
Más del 80% de los encuestados informó de infecciones cutáneas, como sarna, piojos y chinches, con más de 70.000 casos registrados hasta la fecha.
La responsable de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la región, Hanan Balkhy, lamentó que “esta es la consecuencia previsible de un entorno de vida colapsado”.
Las familias viven en tiendas de campaña superpobladas y refugios improvisados, rodeadas de residuos y escombros, con acceso limitado a agua potable y servicios de saneamiento.
La funcionaria de la OMS insistió en la urgencia de que entren a Gaza suministros de laboratorio, que se retiren los escombros y que se restablezcan los sistemas de agua y saneamiento.