En el Día de la Tierra, el Consejo Internacional de Aeropuertos para América Latina y el Caribe (ACI-LAC) destacó el creciente impulso de la agenda climática en el sector aeroportuario regional. En este contexto, resalta el progreso del Aeropuerto Internacional Lynden Pindling en Nassau, Bahamas, que obtuvo la certificación de Nivel 2 del programa de Acreditación de Carbono Aeroportuario (ACA), una certificación global que evalúa la gestión y reducción de las emisiones de carbono en los aeropuertos.
El programa, desarrollado por el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI), establece diferentes niveles de acreditación con requisitos de descarbonización cada vez más estrictos. En concreto, el Nivel 2 reconoce a los aeropuertos que no solo han medido su huella de carbono, sino que también han logrado reducciones concretas mediante una gestión eficiente.
ACI-LAC destacó que este tipo de avances reflejan una transformación más amplia en la región. Actualmente, 118 aeropuertos de Latinoamérica y el Caribe están acreditados dentro del programa en diferentes niveles, lo que demuestra el creciente compromiso del sector con la sostenibilidad.
Entre los casos más avanzados, el aeropuerto de Salvador de Bahía, en Brasil, alcanzó el Nivel 5 —el más alto dentro del esquema—, mientras que el Aeropuerto Internacional de Quito y el Aeropuerto Ecológico de Galápagos, en Ecuador, lograron el Nivel 4+, posicionando a la región entre los referentes mundiales en descarbonización de aeropuertos.
En este contexto, el progreso del Aeropuerto de Nassau se basa en sus certificaciones previas y forma parte de una estrategia sostenida para reducir su impacto ambiental y operar bajo criterios de crecimiento responsable. La organización enfatizó que la sostenibilidad no es un objetivo puntual, sino un proceso continuo que impregna las operaciones, las inversiones y la planificación a largo plazo.
ACI-LAC también reafirmó su compromiso de apoyar a sus miembros mediante la colaboración, la representación institucional y el intercambio de mejores prácticas, con el objetivo de consolidar un sector aeronáutico más resiliente y eficiente, alineado con los desafíos climáticos mundiales.
Fuente
ACI-LAC