La demanda de energía eléctrica en 2025 superó en un 2,62% a la del año anterior, según registros del Sistema Interconectado Nacional. Esta cifra refleja una doble presión: la ambiental, derivada del mayor consumo de recursos, y la financiera, por el impacto constante de este fenómeno sobre las finanzas de los hogares.
Por eso, la tendencia en los electrodomésticos de última generación es la eficiencia energética. Firmas como LG, que por décadas ha liderado la innovación en la tecnología que llega al hogar, han hecho de ese aspecto particular uno de sus principales diferenciadores.
"Entendemos que el consumo inteligente no es solo una tendencia, sino una respuesta necesaria a las condiciones económicas y ambientales actuales de Colombia. Por esta razón, desarrollamos tecnologías que reducen significativamente el desperdicio de energía en nuestras neveras", afirma Catherin Ospina, gerente de mercadeo de LG Colombia.
El motor Inverter Direct Drive de las lavadoras LG no solo optimiza el ciclo de lavado según el tipo de tela, sino que lava más ropa en cada carga. La combinación de ambos factores evita el uso innecesario de agua y energía y prolonga la vida útil de los productos y los recursos naturales.
En el segmento de refrigeración, modelos como la InstaView Door-in-Door permiten ver el interior del electrodoméstico sin abrir la puerta, lo cual evita la pérdida de aire frío y mantiene la eficiencia del compresor, lo que resulta, finalmente, en un ahorro de energía.
Para el entretenimiento en casa, los televisores LG OLED cuentan con píxeles que se iluminan de forma independiente, eliminando así la necesidad de una fuente de luz trasera constante que consume más electricidad.
"Nuestra meta es facilitar que cada usuario pueda gestionar su hogar de forma autónoma y responsable mediante la aplicación LG ThinQ, que monitorea el gasto energético en tiempo real. Al integrar soluciones que aprenden de los hábitos de las personas, logramos que la eficiencia sea un beneficio tangible en la factura mensual", señala Ospina.
La adopción de electrodomésticos diseñados bajo estándares de eficiencia energética constituye una estrategia efectiva para disminuir la huella de carbono individual, que resulta, además, en un ahorro medible en la factura de la luz. Al elegir equipos que optimizan sus ciclos de funcionamiento, los ciudadanos contribuyen directamente a la estabilidad del sistema eléctrico nacional y a la preservación del entorno. La apuesta de LG es que el equilibrio entre el rendimiento técnico y la responsabilidad ambiental pueden definir el futuro de la tecnología doméstica en el país.