En el Líbano, continúan los ataques. Según los medios de comunicación, Israel lanzó este miércoles 160 bombas en solo 10 minutos, causando cientos de muertos. También continúan las órdenes de desalojo masivas.
La ONU condenó “enérgicamente” los ataques, según comunicó su portavoz adjunto en una rueda de prensa.
“La ONU condena enérgicamente la pérdida de vidas civiles. Seguimos instando a todas las partes a que recurran a los canales diplomáticos, cesen las hostilidades y renueven su compromiso con la plena aplicación de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad”.
En videoconferencia desde Beirut, el representante de la ONU en el país explicó que, tras el anuncio de alto el fuego en Irán, había expectativas de que se incluyera el Líbano en el acuerdo. Y, sin embargo, los acontecimientos han sido “drásticamente diferentes”.
“Ha sido dramático. Ha sido algo enorme. En cuanto a la magnitud de estos ataques, aún no disponemos de cifras (…) pero se cree que pueden haber muerto cientos de personas y, sin duda, hay muchas víctimas. Los hospitales están desbordados. Y, por supuesto, hay una enorme petición de donaciones de sangre en todo el país. Los ataques no solo se produjeron en Beirut, sino también en el sur”.
Antes de estos ataques, el misterio de sanidad libanés ya había documentado la muerte de más de 1500 personas, incluyendo 130 niños.