Desde que comenzaron los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, la represión del espacio cívico y de la libertad de expresión se ha intensificado considerablemente en todo Oriente Medio, advirtió este miércoles el Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk.
“La oleada de detenciones y las amplias medidas de represión, en su mayoría basadas en acusaciones vagamente definidas, tienen un efecto profundamente intimidatorio sobre la población, muchos de cuyos miembros ya viven sumidos en la incertidumbre, el miedo y la ansiedad”, subrayó el portavoz de la ONU en su encuentro habitual con la prensa.
En Irán, las estimaciones sitúan en más de 2300 el número de personas detenidas desde el inicio del conflicto, acusadas de delitos relacionados con la seguridad nacional, entre ellos terrorismo, disidencia, presunto espionaje y “cooperación con el enemigo”.
Ya se han denunciado ocho ejecuciones, tres de las cuales estaban relacionadas con las protestas de enero.
En el Territorio Palestino Ocupado, las autoridades israelíes anunciaron la detención de 200 palestinos entre el 28 de febrero y el 6 de marzo, entre otros motivos por publicar en redes sociales. También han intensificado sus redadas en las comunidades palestinas de toda Cisjordania.
En Baréin, el activista Mohammed Al-Mousawi falleció bajo custodia, en medio de graves acusaciones de tortura. Las autoridades bareiníes han anunciado otras detenciones, por compartir contenidos en redes sociales.
En Qatar y los Emiratos Árabes Unidos, las autoridades han anunciado la detención de 313 y 109 personas, respectivamente.
Türk recordó a todos los Estados su obligación de respetar y proteger el derecho de las personas a la libertad de expresión.