El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, hizo este martes un llamado urgente a todas las partes a reducir la tensión ante la delicada situación en la región de Tigray, en Etiopía.
La portavoz de la Oficina de Derechos Humanos, Ravina Shamdasani, detalló que los recientes enfrentamientos entre el Ejército etíope y fuerzas regionales han puesto de relieve el riesgo de una nueva y grave crisis de derechos humanos en el norte del país.
“La situación sigue siendo muy inestable y se teme que se deteriore aún más, agravando la ya precaria situación humanitaria y de derechos humanos en la región. Es necesario que todas las partes realicen esfuerzos concertados y sostenidos, con la ayuda de la comunidad internacional, para reducir las tensiones antes de que sea demasiado tarde”.
Los combates se intensificaron a finales de enero entre las Fuerzas de Defensa Nacional de Etiopía y las Fuerzas de Seguridad de Tigray, con el uso de drones, artillería y armamento pesado. También se han reportado arrestos y detenciones por ambas partes. Según Naciones Unidas, la población civil vuelve a quedar atrapada entre las hostilidades.
Más de un millón de personas continúan desplazadas por el conflicto de Tigray entre 2020 y 2022.