La profesora Catherine Mummery señaló en el programa This Morning que hasta el 45 por ciento de los casos de demencia podrían prevenirse si se modifican ciertos factores de riesgo.
La demencia es un término general que engloba la pérdida de memoria, del lenguaje, de la capacidad para resolver problemas y de otras habilidades cognitivas lo suficientemente graves como para interferir en la vida diaria, según define la Alzheimer’sAssociation. La organización explica que no se trata de una enfermedad concreta, sino de un conjunto de síntomas asociados a distintas patologías, entre ellas la enfermedad de Alzheimer.
Las investigaciones indican que alrededor de 982.000 personas viven con demencia en el Reino Unido y que una de cada 11 personas mayores de 65 años la padece. Aunque existen múltiples causas relacionadas con el daño físico de las células cerebrales, algunos expertos sostienen que determinados cambios en el estilo de vida podrían reducir el riesgo de desarrollarla.
Cambios de estilo de vida que podrían prevenir la demencia
La profesora Catherine Mummery señaló en el programa This Morning que hasta el 45 por ciento de los casos de demencia podrían prevenirse si se modifican ciertos factores de riesgo. Entre sus recomendaciones, además de realizar ejercicio físico y mental de forma regular, destacó la importancia de una alimentación rica en verduras y alimentos frescos, evitando los productos ultraprocesados y el exceso de azúcar.
La dieta MIND y su impacto en la salud cerebral
La dieta MIND (Mediterranean-DASH Intervention for Neurodegenerative Delay) está diseñada específicamente para proteger el cerebro y reducir el riesgo de demencia. Este patrón alimentario recomienda limitar el consumo de carne roja, mantequilla, queso, dulces y alimentos fritos, y priorizar alimentos considerados “saludables para el cerebro”, como las verduras de hoja verde, los frutos rojos, los frutos secos, los cereales integrales, el pescado, las legumbres, las aves de corral y el aceite de oliva para cocinar.
Diversos estudios han analizado la relación entre esta dieta y el riesgo de demencia. Una investigación publicada en 2015 en la revista Alzheimer’s & Dementia, que siguió a más de 900 personas durante unos cuatro años y medio, concluyó que quienes seguían de forma más estricta la dieta MIND reducían su riesgo de desarrollar Alzheimer en un 53 por ciento.
Asimismo, una revisión publicada en 2023 en JAMA Psychiatry, con 224.000 participantes, observó un 17 por ciento menos de riesgo de demencia entre quienes mantenían esta dieta de manera constante. Sin embargo, otro estudio del mismo año, publicado en el New England Journal of Medicine, no encontró diferencias en la capacidad cognitiva entre dos grupos, uno de los cuales había adoptado la dieta MIND. El propio estudio reconocía limitaciones, como su duración de solo tres años, por lo que el impacto a largo plazo sigue siendo objeto de investigación.
La doctora Susan Mitchell, responsable de Política en Alzheimer’s Research UK, subrayó que aún no existen métodos infalibles para prevenir la demencia. No obstante, afirmó que una dieta rica en frutas y verduras, junto con la práctica de ejercicio físico y la ausencia de tabaquismo, favorece la salud cardiovascular, lo que ayuda a proteger el cerebro frente a enfermedades que pueden derivar en demencia. Mitchell añadió que, aunque hay evidencia de que una alimentación sana y equilibrada puede reducir el riesgo de deterioro cognitivo, las pruebas que respaldan dietas específicas siguen siendo menos concluyentes.