UNICEF ha declaración alerta máxima ante el rápido aumento de imágenes sexuales de niños generadas por la inteligencia artificial, conocidas como ultrafalsos, (deepfake, en inglés.)
La escala del problema es abrumadora. Un nuevo estudio de UNICEF, INTERPOL y la fundación ECPAT, que busca acabar con la explotación sexual infantil, revela que al menos 1,2 millones de niños en 11 países han visto sus imágenes manipuladas para crear contenido sexual explícito en el último año. En algunos países, esto afecta a 1 de cada 25 niños, el equivalente a uno por aula.
La amenaza es muy real para los niños y hasta dos tercios de los niños expresaron su preocupación por que la inteligencia artificial se use para crear este tipo de imágenes falsas.
UNICEF es contundente: "No hay nada 'falso' en el daño que causa".
Ante esta crisis, la agencia de la ONU hace un llamado urgente a los gobiernos, para que criminalicen la creación y distribución de este material, los desarrolladores de inteligencia artificial, para que impidan la generación de tales imágenes, y a las plataformas digitales, para que prevengan la circulación de este contenido.