Noticias de las Naciones Unidas/Alban Mended de Leon Nafeesa (en el centro, de espaldas), cuyo nombre real ha sido cambiado para proteger su seguridad, es de una ciudad fuera de Jartum, la capital sudanesa.
Las llegadas de refugiados y migrantes sudaneses a Europa se triplicaron en 2025.
Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), más de 12.600 sudaneses arribaron al continente entre enero y noviembre, principalmente a Grecia (65%) e Italia (30%), con el resto llegando a España.
La mayoría huyó por conflictos y violencia. Entre los llegados a Grecia, el 18% eran mujeres, y en Italia se observó una proporción significativa de niños y adolescentes.
El viaje hacia Europa fue largo y peligroso: muchos permanecieron durante un año o más en Libia o Egipto antes de seguir hacia Italia y Grecia. Durante el tránsito, se registraron abusos, trabajos no remunerados y violencia física.
La OIM alerta que, mientras algunos buscan llegar a Europa, la mayoría sigue desplazándose dentro del país o hacia estados vecinos. En total, más de 9,2 millones de sudaneses están desplazados internamente y 4,4 millones han tenido que refugiarse en el extranjero, reflejando la magnitud de la crisis humanitaria.