Del 15 % al 100 % de unidades productivas activas, así crece la producción y el acceso a alimentos en el territorio.
El acceso limitado a alimentos continúa siendo una realidad en amplias zonas del país, particularmente en la ruralidad.
Sin embargo, en algunos territorios ya se registran avances concretos: familias rurales pasaron de una a tres comidas diarias y diversificaron su alimentación con hasta ocho alimentos de alto valor nutricional.
El progreso ha sido posible gracias al fortalecimiento del autoabastecimiento y la adopción de prácticas agroecológicas, que promueven la diversidad de cultivos, cuidan el entorno y aseguran un acceso más constante a alimentos seguros y nutritivos.
Esto ha permitido a las familias mejorar de forma tangible su alimentación, logrando una dieta más completa y equilibrada para sus hogares y comunidades
Los resultados se reflejan en diferentes regiones del país. En Vichada, el porcentaje de participantes con unidades productivas activas pasó del 15% al 100%.
En zonas con alta vulnerabilidad climática, como La Alta Guajira, el acompañamiento técnico de la Fundación Alpina ha facilitado la adopción de prácticas agroecológicas, que fortalecen la producción de alimentos de manera sostenible.
Entre estas prácticas se incluyen el uso de abonos orgánicos y la recuperación de coberturas vegetales, medidas que han mejorado la retención de agua y la recuperación de suelos degradados, contribuyendo a la seguridad alimentaria de las comunidades.
Además, la agroecología se ha consolidado como un pilar fundamental de estos avances.
Prácticas como la rotación de cultivos, el uso de biopreparados y la eliminación de agroquímicos han permitido incrementar la producción de alimentos con menor impacto ambiental, reducir la dependencia de insumos externos y fortalecer la resiliencia de las comunidades frente al cambio climático, respetando los ciclos naturales del suelo, el agua y la biodiversidad.
Con el acompañamiento de la Fundación Alpina, las comunidades rurales están asegurando su seguridad alimentaria, a través de sistemas locales de producción.
Estas acciones contribuyen a mejorar la autonomía de las familias, preservar los ecosistemas y consolidar modelos de desarrollo rural inclusivos, ofreciendo soluciones sostenibles y de largo plazo frente a los desafíos alimentarios en Colombia.
Nuestro sitio web utiliza cookies y otras tecnologías para que nosotros y nuestros socios podamos recordarle y comprender cómo utiliza el sitio web. Si continúa navegando en este sitio, se considerará que tiene consentimiento implícito a nuestra política de privacidad.