Más de cien días después de la entrada en vigor del alto el fuego, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha ampliado significativamente sus operaciones en Gaza. Por primera vez desde el inicio del conflicto, más de un millón de gazatíes han recibido una ración completa cada mes.
Se sirven más de 400.000 comidas diarias en 45 cocinas comunitarias, mientras que se distribuyen kits de prevención de la desnutrición a 200.000 mujeres embarazadas, lactantes y niños pequeños.
Estos resultados son tangibles. Sin embargo, dependen de un equilibrio precario. Más de 100.000 personas siguen sufriendo lo que se denomina hambre "catastrófica". "Casi todas las familias de Gaza dependen de la ayuda alimentaria.
"La situación humanitaria y la crisis en Gaza está lejos de terminar. Para los palestinos en Gaza su vida se sigue definiendo por los desplazamientos, el trauma, la incertidumbre y las privaciones”, dijo Olga Cherevko, de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA).
UNRWA, la OMS y UNICEF han lanzado la segunda fase de una campaña de vacunación para niños que han perdido inmunizaciones durante la guerra.