Varias regiones de Ucrania fueron alcanzadas en las últimas 24 horas por una nueva ola de ataques, que han provocado víctimas civiles y severos daños a infraestructuras críticas, informó este jueves Naciones Unidas.
En la región de Odesa, se reportaron civiles muertos y heridos tras los bombardeos. Al mismo tiempo, ataques contra instalaciones energéticas dejaron a la mayor parte de las regiones de Dnipro y Zaporizhzhia, hogar de cerca de dos millones de personas, enfrentando graves interrupciones en el suministro de electricidad, calefacción y agua.
EL coordinador humanitario de la ONU en el país, Matthias Schmale, advirtió que, en pleno invierno, estos cortes representan un riesgo extremo para los sectores más vulnerables de la población, incluidos adultos mayores, personas con enfermedades crónicas y familias con niños.
Recordó que los civiles y la infraestructura civil están protegidos por el derecho internacional humanitario y que la población debe estar segura en sus hogares.