En Colombia, celebrar ha empezado a adquirir un significado distinto. Hoy, las personas buscan momentos que se saborean despacio, experiencias que se construyen en los detalles y que encuentran su valor en aquello que permanece en la memoria, más que en lo que brilla a simple vista.
De acuerdo con un informe de Bain & Company, el mercado de bienes y experiencias premium en Colombia podría alcanzar los USD 1.250 millones en 2025, consolidando al país como uno de los focos emergentes de propuestas cuidadas en América Latina. Esta tendencia refleja un cambio claro: el consumidor colombiano está migrando hacia vivencias más íntimas, sensoriales y curadas, especialmente en época de celebraciones.
En ese contexto, algunos espacios en Bogotá han tomado protagonismo. Ubicado en La Cabrera, The Macallan Gallery es el primer espacio insignia de la marca en América Latina, concebido como un destino donde el whisky se convierte en experiencia. El lugar reúne cenas privadas en alianza con la alta cocina local, catas guiadas por expertos y una oferta abierta al público con flights y cócteles de autor que rinden homenaje al carácter del Highland single malt escocés. Todo ocurre en un ambiente que privilegia el silencio, la elegancia y el ritual del encuentro.
Pero The Macallan no es un caso aislado. En los últimos años, ha crecido en Colombia la oferta de experiencias que priorizan la conexión íntima sobre la espectacularidad: recorridos sensoriales, cenas inmersivas, talleres personalizados y hospedajes con identidad propia. Son formas más pausadas, más conscientes, de celebrar lo especial. Y son, también, una respuesta a un consumidor que busca regalar —y regalarse— tiempo, autenticidad y belleza bien hecha.
“Vivimos un momento en el que las personas buscan compartir experiencias más que intercambiar objetos. The Macallan ofrece precisamente eso: un encuentro íntimo con el tiempo, la maestría y el carácter”, señala Ramón Cardona, Brand Ambassador de la marca en Colombia. “El whisky necesita contexto, respeto y calma. En The Macallan Gallery buscamos crear espacios donde cada detalle hable por sí mismo.”
Celebrar, en este nuevo escenario, deja de ser una formalidad para convertirse en una elección consciente: cómo, con quién y en qué entorno hacerlo. Y Colombia, con su diversidad cultural, su sensibilidad creciente y su apertura a lo sensorial, se está consolidando como un escenario ideal para estas propuestas.
En este fin de año, la invitación es sencilla: detenerse, brindar, mirar a los lados y descubrir que lo verdaderamente especial suele encontrarse en los gestos silenciosos. En un buen recuerdo. En un instante que permanece.