Funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) de Venezuela han cometido graves violaciones de derechos humanos y crímenes de lesa humanidad durante más de una década, afirmó hoy la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos en su informe más reciente.
“Los hechos documentados muestran el rol de la GNB en un patrón de represión sistemática y coordinada contra personas opositoras o percibidas como tales, que se ha mantenido durante más de una década,” afirmó Marta Valiñas, presidenta de la Misión.
Según los expertos, la persistencia de estos abusos se ha visto facilitada por un entorno prolongado de impunidad.
En los picos de protesta de 2014, 2017, 2019 y 2024, la GNB ejerció un uso desproporcionado de la fuerza, incluyendo el empleo de armas letales. “Las torturas, malos tratos y actos de violencia sexual que hemos verificado –incluyendo agresiones y violaciones – no fueron incidentes aislados. Forman parte de un patrón de abuso utilizado para castigar y doblegar a las víctimas,” señaló Valiñas.
La Misión constató que la Guardia fue un actor central en la comisión del crimen de lesa humanidad de persecución por motivos políticos.
El informe identifica un patrón de impunidad estructural sostenido por fallas sistemáticas del sistema judicial venezolano.